
La principal fortaleza de las fuerzas del sacrosanto imperio de Alire reside en la fe de sus Templarios y exploradores, incorruptibles e inmaculados, capaces de dar su vida en el desempeño de sus funciones, de poner la mano en el fuego por su dios-emperador sin tan siquiera quemarse, de curar sus heridas y las de sus compañeros solo con la fuerza de su fe.Esta fe ciega es la que les lleva a realizar verdaderos "milagros", que es como llaman a las capacidades extraordinarias canalizadas desde su Dios-emperador en nombre del Bien-mayor, que es su palabra. Temidos por los que ellos llaman impuros, los exploradores extienden la palabra del Dios-emperador mas allá de sus fronteras, extendiendo el conocimiento "verdadero" para "iluminar a los pobres de espíritu y que Alire les acoja en su seno", mientras los templarios mantienen la "palabra" incólume y pura dentro de sus fronteras.


